Recopilación: Mis preferidos :3
Seis de mis libros favoritos 📚
(Primera parte)
"Que otros se enorgullezcan por lo que han escrito, yo me enorgullezco por lo que he leído". Jorge Luís Borges, escritor.
Desde
temprana edad, sentí una gran fascinación por los libros. Todo parecía curioso,
emocionante y lleno de posibilidades. Mi papá solía regalarme libros, y mi mamá, por
su parte, creaba libretas artesanales con cantos religiosos que decoraba con
esmero, como si fueran piezas para conservar en un museo. Gracias a ella
aprendí a leer.
Mi abuela
también tuvo una gran influencia: amaba los libros, los cuidaba con devoción y
pasaba las tardes leyendo en el corredor de casa, mientras escuchaba su
estación de radio favorita. Tal vez por eso, sin darme cuenta, los libros se
volvieron parte esencial de mi mundo, una fuente constante de aprendizaje y
entretenimiento.
Siempre me resultó más fácil conectar con los libros que con las personas. Durante años me costó socializar, me llevó tiempo adaptar ciertas dinámicas para relacionarme mejor y encontrar mayor bienestar. Aun así, los libros siempre estuvieron allí, acompañándome.
Recuerdo
que en la preparatoria siempre llevaba un libro conmigo y aprovechaba los
recesos para leer. De hecho, mi primera mejor amiga lo fue gracias a ese gusto
compartido: pasábamos juntas la hora de descanso en la biblioteca. No me di
cuenta en ese momento, pero los libros eran más que un pasatiempo: eran mi
refugio, mi espacio seguro, y sin duda una constante en mi vida.
Si bien
disfruté mucho libros como Rudolph, el reno de la nariz roja o Barbuchín,
hoy quiero hablar sobre aquellas lecturas que me marcaron cuando ya podía
discernir con más claridad, cuando comencé a decir: "esto es raro",
"esto me incomoda" o "esto es brillante". Porque creo que
todo libro nos deja algo, incluso cuando no coincide con lo que esperamos,
deseamos o creemos.
Aquí les
presento algunos de esos libros que dejaron huella en mí.
1. Jude el oscuro
Dicen que
fue un libro prohibido en su época, incluso censurado en varios países. Y
claro, eso sólo me dio más razones para leerlo con ansias. Lo curioso es que me
encontré con algo distinto a lo que esperaba. Buscando cobre, hallé oro.
No
considero que su contenido sea inapropiado, aunque tal vez para su tiempo sí lo
fue. A mí me conmovió profundamente. Me encariñé mucho con Jude, un personaje
lleno de ideales, contradicciones y humanidad. No esperaba ese final tan crudo,
tan despiadado, pero es perfecto en su tragedia: uno de esos desenlaces que
duelen porque se sienten reales.
Si te atrae
la filosofía, los personajes reflexivos, los sueños imposibles y los amores que
desafían la norma, Jude el Oscuro es una lectura que no se olvida
fácilmente.
2. Los habitantes del bosque
También escrito por Thomas Hardy, como Jude el Oscuro, esta historia me atrapó desde el primer capítulo. Todo comienza con un barbero que intenta convencer a la joven Marty de vender su cabello para complacer a la señora Charmond. Desde ahí, se despliega una trama honesta y directa, habitada por personajes que piensan, sienten y actúan con una intensidad muy humana.
Como suele suceder en la obra de Hardy, la tragedia no tarda en hacerse presente. La historia de Giles y Grace está marcada por el amor, el sacrificio y un giro doloroso que los lleva a enfrentar la pérdida más impensada. Fue el primer libro que me hizo llorar. Con eso lo digo todo.
Sin duda, Los habitantes del bosque es uno de mis libros favoritos. Una obra que deja huella.
3. Orgullo y Prejuicio
No, no podía faltar. Fue la primera vez que un personaje masculino me encantó, y en igual medida, que admiré profundamente a una protagonista femenina. Ambos son admirables, y el libro conserva ese encanto tan propio de su época, desde los diálogos elocuentes hasta la manera sutil en que se construyen las relaciones.
Sí, también me encantó la película. Está muy apegada a la versión del libro (aunque omite los últimos capítulos), y personalmente me parece que está muy bien lograda. El casting fue perfecto.
Es un tipo de amor distinto al que suele leerse: no responde a lo predecible ni a las expectativas, y quizás por eso se siente tan auténtico.
¿Mi personaje favorito? El señor Charles Bingley, sin duda.
4. El retrato de Dorian Gray
La novela comienza con el pintor Basil hablando a su amigo Lord Henry sobre su mayor obra, describiéndola con tal pasión que despierta en él un deseo inmediato por conocer al joven que inspiró algo tan sublime.
Creo que cualquier artista —o quien disfrute crear— puede sentirse identificado con las palabras de este peculiar caballero al hablar de su obra más querida.
La historia me mantuvo al borde cuando Dorian permite que la oscuridad fluya verdaderamente dentro de sí. Es la única novela que escribió Oscar Wilde, y sin duda una obra maestra que actualiza, con brillantez, el mito de Fausto.
Un retrato que cobra vida... y muerte.
5. Drácula
Una historia verdaderamente aterradora. Bram Stoker combina las voces de varios personajes para narrar, desde su propia perspectiva, los extraños y escalofriantes acontecimientos que los rodean.
El viaje de Jonathan Harker, que inicia como una simple visita, se convierte en una pesadilla cuando queda cautivo en el castillo del conde Drácula.
Interesante, sombría y envolvente. Así la resumiría. Completamente recomendada si disfrutas del horror clásico que aún provoca escalofríos.
6. La caída de la casa Usher
Es un relato breve, pero me atrapó desde el principio. Escrito por uno de mis autores favoritos del terror: Edgar Allan Poe.
Aunque este no es su único gran cuento, forma parte de una recopilación que reúne varios de sus relatos más inquietantes, como El pozo y el péndulo, William Wilson, El gato negro y muchos más.
La caída de la casa Usher es especialmente interesante: un joven visita la mansión de su amigo Roderick Usher, sin imaginar que allí vivirá una experiencia profundamente oscura y perturbadora.
Si te gusta el terror psicológico y la narrativa envolvente, este es un clásico imperdible.
Y con un libro, uno descubre que siempre hay más de lo que ya conoce. Que es posible compartir ideas, sentimientos e ideales con personas que nunca ha visto, pero que entienden lo que uno también entiende. A través de los libros, viajamos, vivimos otras vidas, soñamos… y luego, el proceso vuelve a empezar. Leer es, de cierta forma, vivir algo mágico.
Mi literatura favorita es la clásica. Porque demuestra que los seres humanos sentimos de forma similar sin importar el tiempo o la época. Además, están escritas con una riqueza de lenguaje que las vuelve atemporales: narraciones impecables construidas con belleza y profundidad por autores que sabían sacarle brillo a cada palabra.
Espero que esta pequeña recopilación haya sido una lectura agradable. Son los libros que me gusta elegir y releer una y otra vez. Para mí, un libro es un amigo para toda la vida. Personalmente, prefiero los libros antiguos, de segunda mano, adoptados de aquellos que ya no los quieren. Porque además de la historia que cuentan, también traen consigo otra: la de sus páginas marcadas, su olor, sus huellas… esos secretos que sus hojas maltratadas nunca podrán decir, pero siempre se sienten.
¡Hasta una próxima recopilación! 😎😉







Comentarios
Publicar un comentario